Pronagar® se emplea tanto en platos dulces (gelatinas de frutas, mermeladas, bavarois, tartas…) como salados (gelatina de verduras o legumbres, patés, sopas, salsas, arroces…) sin añadir ningún sabor a los alimentos. Permite calentar la gelatina y conservar su consistencia, obteniendo una textura más suave.
Según la receta, se lleva a ebullición un líquido (agua, caldo, leche, zumo de frutas) y se incorpora Pronagar® en forma de lluvia y se remueve hasta su completa disolución. Después se añade a la receta dejándolo enfriar para que gelifique. Dependiendo de la consistencia requerida, utilizaremos un sobre en 1/2 l de líquido (gelatina firme y consistente) o en 1 l (gelatina suave y cremosa). Para conservar la gelatina durante unos días, es conveniente guardarla tapada en la nevera, evitando el calor y la humedad.